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“LA PARADOJA DEL COMFLICTO”

 

Cuando los matices del camuflado aún no se erguian en mi cuerpo, una tarde de abril llegó a mi mente en ese momento los recuersod del vivo entrenamiento para no acobardarme ante el cruce de las ojivas y pensaba en lo que los instructores siempre decian ¡NOSOTROS PROTEGEMOS LA VIDA!. “Definitivamente habia cambiado la mirada”…

 

14 soldados de la compañía ¡BARIO! Habían caído en un lugar preparado. El grupo especial de la ¡ARGÓN 2! Estaba enterado de lo sucedido, llegamos a apoyar pero lo antes mencionado ha había ocurrido.

 

Algunas lágriamas ya se habían secado, al igual que el color de la piel al ver tantos muertos en el camino tirados, la tela de su uniforme estaba pegada sobre la carne. algunos dejaban ver sus dientes al haber fallecido con la boca abierta, y otros sencillamente dejaban ver la tristeza colgada en el polvo que empobrecía sus rostros. Ya era tarde y los muchachos habían muerto.

 

Caminamos durante la noche y mojamos las botas con la humedad del pasto, si la ¡BARIO! 4 un día anterior había tenido su fracaso tal parece que también a nosotros nos guardaban algo de eso. Eran las 16:30 del día siguiente después de vigilar una casa en madera por una hora decidimos revisarla, al constatar los alrededores nos dimos cuenta que estaba deshabitada después de haber comido algo continuamos con el avance.

 

Si las religiones y sus integrantes hablan teóricamente a cerca del infierno nosotros tenemos la viva experiencia de haber estado allí en esa tarde de abril, la tierra se levantó con gran impulso envuelta en llamas cegando nuestros ojos aunque los traíamos abiertos, se quebrantó el silencio de la montaña no solo por el estallido que nos había encrucijado en ese momento, más bien por los gritos incesantes de un compañero que aún no lográbamos ver debido a la cortina gris de humo que todo lo había teñido. Levante la mirada recorriendo con ela todo a mi alrededor algunos árboles secos que se encontraban en el lugar quebraron por completo, otros se desprendieron de alguna rama por el estallido. Algo parecido sucedía con nosotros al sargento CANDON las piernas se le habían desprendido era la persona quien gritaba mientras recobrábamos los sentidos tal vez su grito fué mucho más fuerte que el estallido de la mina.

 

Reaccionamos con fuego envolviendo al enemigo. Traíamos el rencor de los compañeros fallecidos de la ¡BARIO! Empuñaba mi fusil mucho más fuerte que el día de mi primer combate la sangre hervía como la pólvora quemada que le había amputado las piernas al sargento. Corríamos en conjunto, disparábamos, y peleábamos en equipo nuestro objetivo era muy claro no sé cuántos metros dejamos atrás hasta encontrar 4 subversivos del 52 yacían en el suelo, 5 metros más adelante una mujer con dos impactos en la pierna derecha , la sangre en un costado de su cuerpo otra ojiva había alcanzado su costilla, al igual que mi mano al encontrarla, muchos pensamientos retumbaban en mi cabeza y pensaba no solo en el dolor de los míos, también en el dolor de aquellos que no me merecían estar aquí ” soy muy. joven decía tengo 25 años” por favor ya no disparen más, la socorrimos el apoyo aéreo demoro unos 45 minutos después de que el sargento muriera y pensaba en el mundo afuera, en nuestras familias buscar la manera de poder resolver todo este conflicto con la fatiga en nuestras barrigas y el amor de todas aquellas personas que desde muy lejos nos acompañan.

 

el silencio nuevamente se apodero del ambiente así como el cansancio de nuestros cuerpos y el llando de nuestros ojos, me dolía muchísimo la cabeza pero las sombras de la noche ya aparecían interviniendo en el encuentro separando los bandos hasta tener otro día como nuevo comienzo.

 

REFLEXION:

 

Al estar con los míos siempre trato de tener una buena conversa es así como la paz nace en los rincones de cada uno de nuestros hogares, a veces nos estallan las palabras como estallan los fusiles en el retroceso nos damos cuenta que herimos a alguien a quien no queríamos disparar y en el peor de los casos alguien que no tiene nada quer con nuestra situación el desquite también trae sus consecuencias y nos cobra carta de invitación manchando de color púrpura nuestro corazón.

 

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“THE PARADOX OF THE COMFLICT”

 

When the nuances of camouflage had not yet showd up in my body, one april afternoon the mem’ries of the live training came to my mind right then so I would’t be cowardly at the crossfire of the warheads and I thought about what the instructors always said: WE PROTECT LIFE!. ” The outlook haad definitely changed” …

 

14 soldiers of the BARIO company! They had fallen into a ambush. The special group of the ARGON 2! I knew what had happened, we came to their support but what I mentioned before had already happened.

 

Some tearrs had already dried, as well as the color of the skin on seeing so many corpses lying on the road, the fabric of their uniform stuck on their flesh. some showed their teeth when they died with their mouth open, and others simply revealed the sadness stuck in the dust that impoverished their faces. It was too late and the guys were dead.

 

We walk all night getting our boots wet with the humidity of the grass; yes, the BARIO! 4 a day before had had its failure, it seems that they also kept some of that for us. It was 16:30 the next day; after watching a wooden house for an hour we decided to check it out. When we checked the surroundings we realized that it was empty so after having eaten something we continued advancing.

 

If religions and their members theoretically speak about hell we have the living experience of having been there on that April afternoon, the earth rose with great impulse, engulfed in flames blinding our eyes even though we had them open.  the silence of the mountain was broken not only because of the explosion that had anbushed us at that moment, but because of the never-ending screams of a comrad who we still couldn’t see because of the curtain of gray smoke that had covered everything. I looked up, eyeing everything around me. Some dry trees around us, completely broken.  Others with branches torn off by the explosion. Something similar was happening to us, to sergeant CANDON his legs had come off. he was the person who was screaming as we recovered our senses maybe his scream waas much louder than the explosion of the land mine.

 

We reacted with fire surrounding the enemy. We had with us revenge for the dead buddies of the BARIO! I was holding my rifle more strongly than the day of my first battle, blood boiling like the burnt gunpowder that had amputated the sergeant’s legs. We ran together, we fired, and we fought as a team. Our objective was very clear I don’t know how many meters later we found 4 subversive men of the  ‘52 laying on the ground; 5 meters further was a woman with two shots on her right leg, blood on the side of her body; another warhead had reached her rib cage, just like my hand when I found her. many thoughts echoed in my head and I thought not only about the pain of my people, but also about the pain of those who did not deserve to be here. “I am very young, she said, I am 25 years old”, please don’t shoot anymore. We helped her. Air backup took about 45 minutes to get there after the sergeant died and I was thinking about the world outside, about our families, looking for a way to solve all this conflict with the fatigue in our bellies and the love of all those people who are with us from far away.

 

silence again took over the surroundings as well as the weariness of our bodies and the tearss in our eyes, my head hurt a lot but now the shadows of the night appeared, moving in  on the encounter, separating the groups until another day came like a new beginning.

 

REFLECTION:

 

Being with my people I always try to have a good conversation. this is how peace is born, in the corners of each of our homes, sometimes words explode like rifles explode. looking back we realize that we hurt someone who we did not want to shoot and in the worst case, someone who has nothing’ to do with our situation, revenge also brings its consequences and gives us a letter of invitation staining our hearts with the color purple.

 

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